Viajar entre distintos husos horarios puede convertir una experiencia emocionante en un reto para el organismo. El jet lag, también conocido como desfase horario, aparece cuando el reloj biológico interno se desajusta frente al horario del destino, afectando el sueño, el estado de ánimo y el bienestar general.
En el segmento Minuto de Salud, la especialista en sueño Michelle Dreherup, de Cleveland Clinic, explica las causas más frecuentes del jet lag y comparte medidas prácticas para prevenirlo o reducir sus efectos. Sus recomendaciones buscan ayudar a los viajeros a adaptarse más rápido al nuevo horario, ya sea por placer, negocios o motivos personales.
Además de alterar el descanso, el jet lag puede provocar irritabilidad, fatiga, menor concentración y molestias digestivas. Por eso, tomar precauciones antes, durante y después del viaje puede marcar la diferencia en la recuperación.
Causas y síntomas del jet lag
El jet lag ocurre cuando existe una desincronización entre el reloj interno del cuerpo y la hora local del lugar de destino. Este sistema regula funciones esenciales como el sueño, la vigilia, el apetito y otros procesos biológicos. Al cruzar varios husos horarios en poco tiempo, el organismo puede tardar días en ajustarse.
Entre los síntomas más comunes se encuentran somnolencia durante el día, dificultad para dormir por la noche, irritabilidad, cansancio, problemas de concentración y alteraciones digestivas como indigestión o pérdida del apetito. La intensidad de estos efectos depende de factores como la dirección del viaje, la cantidad de zonas horarias atravesadas y las condiciones de salud de cada persona.
Cómo prevenirlo antes de viajar
Una de las mejores estrategias para disminuir el impacto del jet lag es comenzar la adaptación antes de partir. Dreherup recomienda que quienes viajan hacia el este adelanten poco a poco su horario de sueño, acostándose y despertándose más temprano para acercarse al ritmo del destino. Sin embargo, este ajuste puede resultar difícil para algunas personas por sus rutinas diarias.
También es importante llegar al viaje con suficiente descanso acumulado. Dormir bien en los días previos ayuda a evitar una fatiga adicional que podría intensificar los efectos del desfase horario y retrasar la recuperación.
Recomendaciones durante y después del viaje
Durante el trayecto, mantenerse hidratado es fundamental, especialmente porque la humedad dentro de las cabinas de avión suele ser baja. También se recomienda limitar el consumo de alcohol y cafeína, ya que ambas sustancias pueden afectar la calidad del sueño y favorecer la deshidratación.
Una vez en el destino, exponerse a la luz natural ayuda a regular el reloj biológico, debido a que la luz solar actúa como uno de los principales sincronizadores del ritmo circadiano. Caminar al aire libre y mantenerse activo también puede mejorar el estado de alerta y facilitar la adaptación al nuevo horario.
Por último, conviene evitar siestas prolongadas si se llega por la mañana, para que el cuerpo pueda ajustarse mejor al ciclo de día y noche local. Aun así, una siesta breve puede ser útil si el cansancio es excesivo.
Más información
Para conocer más sobre salud, sueño y recomendaciones para viajeros, visite el sitio oficial de Cleveland Clinic en: https://my.clevelandclinic.org/health
Fuente original: Noticias Laredo
29 Jun, 2026

