
SUR DE TEXAS.— La noche del 27 de agosto, residentes del sur de Texas tuvieron la oportunidad de disfrutar de un espectáculo celestial: un eclipse lunar parcial que transformó parte de la Luna en un característico tono rojizo.
El fenómeno ocurrió cuando la Tierra se colocó entre el Sol y la Luna, bloqueando parcialmente la luz solar que normalmente ilumina la superficie lunar.
Durante el punto máximo del eclipse, cerca del 96% de la Luna quedó dentro de la sombra de la Tierra, creando una imagen llamativa que pudo observarse en el cielo nocturno, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitieran.
A medida que la sombra de nuestro planeta cubría la superficie lunar, la Luna adquirió tonalidades rojizas, un efecto que ocurre porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre y alcanza indirectamente la superficie lunar.
El fenómeno generó interés entre residentes y aficionados a la astronomía, quienes aprovecharon la noche para observar y fotografiar el eclipse desde distintos puntos del sur de Texas.
Fuente original: Noticias Laredo
28 Aug, 2026

