SAMALAYUCA, Chihuahua — En medio del paisaje desértico del poblado de Samalayuca, donde difícilmente se imaginaría la crianza de especies acuáticas, el proyecto “Mi Granjita Acuícola” arrancó la venta de pescado fresco para consumo humano, una iniciativa con la que buscan impulsar la economía local y atraer a turistas de ambos lados de la frontera.
La producción acuícola inició el pasado 26 de abril con la siembra de 16 mil alevines. Aunque el ciclo de engorda suele tomar seis meses, las condiciones del clima en la región aceleraron el desarrollo de los peces.
“Tuvimos este año buen clima y han tenido un crecimiento un poco más rápido”, explicó Israel Villagrana, propietario de Mi Granjita Acuícola.
La oferta de mojarra recién cosechada ha llamado la atención de los habitantes de la zona y, en especial, de familias originarias de estados del sur del país, como Veracruz y Oaxaca, que residen en esta franja fronteriza.
“Yo soy del sur de Veracruz y me gusta el pescado fresco. Todo este producto que están haciendo en la granja acuícola es de alta calidad y muy limpio”, afirmó Jaime Juárez, oriundo de Veracruz.
Por su parte, Angélica Díaz, originaria de Oaxaca, destacó el impacto de esta opción en la oferta alimentaria de la zona: «Es un beneficio para nosotros los que venimos del sur, porque sí nos hacía falta este producto aquí en Ciudad Juárez y Samalayuca».
Más allá de la comercialización de alimento, los promotores del proyecto buscan consolidar a Samalayuca como un punto de paseo fin semanal para familias de Ciudad Juárez, El Paso y Las Cruces.
“Vienen, nos visitan y aprovechamos para invitarlos a que pasen al pueblo a conocer la plaza y los comercios que hay ahí adentro. Así ayudamos a seguir fomentando el comercio y el turismo», concluyó Villagrana.
Fuente original: Noticias El Paso
7 Sep, 2026

