
El 2 de enero, Puebla fue sacudida por un sismo que generó preocupación entre sus habitantes. A pesar de las vibraciones que se sintieron en diversas zonas del estado, las autoridades informaron que el saldo es blanco, lo que significa que no se reportaron heridos ni daños estructurales significativos. La región de la Mixteca, sin embargo, fue la que más sintió el temblor, solicitando la atención de los equipos de emergencia para evaluar posibles afectaciones. Los cuerpos de rescate se encuentran en alerta máxima, listos para ofrecer asistencia a cualquier eventualidad que pudiera ocurrir tras el movimiento telúrico. Se recomienda a la población que mantenga la calma y esté atenta a los reportes oficiales sobre el sismo y su impacto en la región.

