SAMALAYUCA, Chihuahua. — En medio de las dunas de Samalayuca, donde predominan la arena, el calor y los fuertes vientos, una actividad poco común ha logrado abrirse paso: la crianza de peces.
En este paisaje desértico, productores locales han desarrollado granjas dedicadas a la producción de mojarra tilapia, una especie que se ha convertido en uno de los atractivos para turistas y visitantes de esta zona cercana a la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso.
Las Dunas de Samalayuca abarcan más de 600 kilómetros cuadrados de arena sílica y son uno de los principales atractivos naturales de la región. Sin embargo, para la familia Villagrana, este terreno representa también una oportunidad de inversión y trabajo.
Israel Villagrana, propietario de Mi Granjita Acuícola, explicó que actualmente cuentan con capacidad para sembrar hasta 18 mil alevines, como se conoce a los peces pequeños, con una producción que puede alcanzar hasta 8 toneladas por temporada.
“Aquí tenemos la capacidad para sembrar 18 mil alevines que se le llama así al pez pequeño, para poder sacar hasta 8 toneladas por temporada.”
Una lucha contra el desierto
Mantener una granja de peces en una zona desértica no es una tarea sencilla. Los productores deben enfrentar temperaturas extremas, fuertes vientos y condiciones ambientales que obligan a mantener cuidados constantes para garantizar el crecimiento de los peces.
La familia Villagrana inició este proyecto hace ocho años, pero distintos obstáculos han interrumpido el desarrollo de la granja.
“Iniciamos hace 8 años, pero hemos tenido varias bajas, se vino la pandemia y luego se vino el invernadero, se destruyó con una tromba que pasó. Duramos 2 años parados; entonces, de esos 8 años, prácticamente 4 son los que hemos estado trabajando bien.”
A pesar de las dificultades, el proyecto ha logrado mantenerse y convertirse en una alternativa de producción en una región donde las condiciones naturales parecieran poco favorables para la acuicultura.
La temporada comienza en septiembre
La temporada de tilapia está programada para iniciar el 5 de septiembre, por lo que residentes de la región fronteriza ya se preparan para regresar a las dunas y disfrutar de sus días de campo, además de conocer y adquirir los llamados “peces del desierto”.
Para algunos visitantes, encontrar peces vivos en medio de Samalayuca resulta difícil de creer.
“Ya la gente está esperando, está esperando y pues vienen, lo miran vivo. Mucha gente que no conoce lo mira vivo y no lo puede creer, que aquí en Samalayuca pueda haber eso.”
La familia Villagrana se considera pionera en el establecimiento de granjas de peces en esta zona de Chihuahua. El interés por esta actividad también ha comenzado a crecer entre otros productores, quienes buscan capacitarse para incorporarse a este modelo de inversión.
Así, en medio de uno de los paisajes más áridos de la región, la acuicultura demuestra que incluso en el desierto existen oportunidades para producir, innovar y generar nuevas alternativas económicas.
Fuente original: Noticias El Paso
29 Aug, 2026

