
WASHINGTON — Una investigación de The New York Times reveló que la Oficina de Gestión de Tierras de Estados Unidos está vendiendo miles de caballos salvajes a compradores privados que posteriormente los revenden para consumo de carne, aprovechando vacíos legales que eluden las leyes federales de protección.
Según el informe, las ventas de estos animales aumentaron significativamente tras el inicio del mandato del presidente Donald Trump, superando los 3,700 ejemplares en 2025. Aunque la legislación estadounidense prohíbe el sacrificio directo de los caballos salvajes protegidos, el esquema utilizado transforma formalmente a los especímenes en “ganado doméstico” no adoptable. Esta reclasificación elimina las salvaguardias legales y permite que revendedores vendan los animales a plantas de procesamiento en el extranjero, principalmente en Canadá.
Registros oficiales examinados por el periódico destacan operaciones con compradores particulares, como un comerciante de ganado en Ohio que adquirió cientos de caballos a 25 dólares por cabeza, ejemplares que posteriormente desaparecieron del circuito público o fueron identificados en camiones de transporte hacia el norte del país.
Mientras organizaciones de bienestar animal denuncian que la agencia gubernamental subsidia indirectamente la erradicación de las manadas, la dependencia oficial defendió sus operaciones argumentando que mantiene el compromiso de reubicar a los animales en hogares adecuados y reducir los costos de mantenimiento en corrales de almacenamiento, los cuales superan los 100 millones de dólares anuales.
Fuente original: Noticias Midland-Odessa
25 Aug, 2026

