Pacientes con enfermedad renal en etapa terminal en el sur de Texas ya tienen acceso a una nueva alternativa de tratamiento de diálisis conocida como hemodiafiltración, o HDF.
La terapia combina dos métodos de filtración para ayudar a eliminar diferentes tipos de desechos y toxinas de la sangre durante el tratamiento.
Normalmente, los riñones se encargan de filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Cuando estos órganos dejan de funcionar adecuadamente, algunos pacientes necesitan diálisis para realizar parte de esta función.
En Texas, más de 80 mil personas viven con enfermedad renal en etapa terminal. Ahora, centros de Fresenius Kidney Care en el sur de Texas están ofreciendo esta nueva modalidad de tratamiento.
El nefrólogo Dr. Salil Mangi explicó que la hemodiafiltración de alto volumen ha estado disponible en Europa durante años y recientemente fue aprobada en Estados Unidos.
A diferencia de la hemodiálisis convencional, la HDF utiliza la difusión y la convección para ayudar a eliminar toxinas de distintos tamaños de la sangre.
Fresenius Kidney Care informó que cerca de 2 mil tratamientos de HDF ya se han realizado en el sur de Texas.
De acuerdo con el Dr. Mangi, algunos estudios realizados sobre esta terapia han encontrado una menor tasa de hospitalización entre ciertos pacientes, mientras que otras investigaciones han reportado que algunos pacientes manifiestan sentirse mejor, con más energía y menos calambres.
Fresenius también se encuentra iniciando un estudio para evaluar cómo responden los pacientes en Estados Unidos a esta terapia en comparación con la hemodiálisis convencional.
La nueva opción busca ampliar las alternativas disponibles para pacientes que dependen de la diálisis como parte de su tratamiento para la enfermedad renal.

