El tráfico de personas sigue siendo una preocupación constante, especialmente cuando se trata de niños. Expertos en el tema alertan que la combinación de la explotación en línea y el uso indebido de la inteligencia artificial ha abierto nuevas formas de riesgo para los menores.
Según Tyler Dunman, vicepresidente de programas del Instituto de Tráfico Humano, la forma más común de explotación infantil actualmente se da en internet y redes sociales. “Desde el momento en que se les da acceso a internet, el riesgo es evidente”, asegura.
Dunman explica que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta utilizada por delincuentes para crear imágenes sexuales de niños, a menudo usando solo los rostros de menores reales. “Lamentablemente, la IA se está utilizando para generar material de abuso sexual que es facilitado y compartido en línea”, agrega.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, en 2022 cerca de 27.6 millones de personas fueron víctimas de explotación laboral, de las cuales alrededor de 3.3 millones eran niños.
Caroline Roberts, de la organización Children at Risk, señala que el tráfico de personas puede involucrar fuerza, fraude o coerción para obligar a un menor a trabajar, incluyendo la retención de salarios o control sobre sus actividades. “En muchos casos, las víctimas son niños muy pequeños. La presión económica ha aumentado en las familias, y cada vez vemos más casos de niños utilizados en esquemas de tráfico laboral”, dice Roberts.
Además, Roberts indica que algunas víctimas buscan ayuda con médicos durante el tiempo que están siendo explotadas, por lo que es fundamental que los profesionales de la salud y las autoridades estén capacitados para identificar estas situaciones.
Especialistas coinciden en que cambios en el comportamiento, las amistades o las calificaciones de los niños pueden ser señales de alerta de que un menor está siendo víctima de tráfico humano.

