

Por Karen Gutierrez, Univision
Denver, Colorado — 17 de diciembre de 2025
Un dentista que daba servicio en dos prisiones estatales de Colorado ha presentado una demanda por despido injustificado, alegando que fue despedido pocas horas después de alertar a funcionarios del Departamento de Correcciones (DOC) sobre los riesgos para la salud asociados con el uso de empastes dentales que contienen mercurio en personas privadas de la libertad.
Charles Hardin, quien comenzó a trabajar como dentista contratado para el DOC a finales de 2023, sostiene en la demanda que fue despedido el 4 de abril, el mismo día en que envió un correo electrónico expresando su preocupación por el uso continuo de amalgamas de mercurio como tratamiento dental habitual dentro del sistema penitenciario estatal.
Hardin trabajaba principalmente en La Vista Correctional Facility, una prisión para mujeres, y en San Carlos Correctional Facility, un centro que alberga a personas privadas de la libertad con necesidades médicas complejas. Ambas instalaciones se encuentran en Pueblo, Colorado.
Advertencias federales sobre empastes con mercurio
La demanda señala que Hardin se preocupó al observar que el sistema penitenciario recurría rutinariamente a empastes de amalgama, una mezcla de mercurio y otros metales utilizada durante más de un siglo en odontología. En 2020, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) emitió una advertencia señalando que este tipo de empastes puede representar riesgos para ciertos pacientes.
Según la FDA, las amalgamas liberan pequeñas cantidades de vapor de mercurio con el desgaste cotidiano. Aunque generalmente no son peligrosas para la mayoría de la población, pueden ocasionar problemas en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, quienes planean tener hijos y pacientes con determinadas condiciones médicas preexistentes.
Hardin argumenta que estas preocupaciones se agravan en el contexto carcelario, especialmente considerando que existen materiales alternativos más seguros, y que personas con problemas de salud mental o condiciones médicas complejas no pueden otorgar un consentimiento informado sobre los posibles efectos del mercurio.
Preocupaciones en un entorno cerrado
“El ambiente cerrado e institucional de una instalación correccional intensifica aún más estas inquietudes”, señala la demanda. El documento legal agrega que los pacientes encarcelados tienen acceso limitado a atención dental externa, pocas opciones para elegir materiales alternativos y, en muchos casos, carecen del monitoreo clínico adecuado para detectar o manejar una posible exposición al mercurio.
De acuerdo con la demanda, estas circunstancias llevaron a Hardin a comunicarse con supervisores del DOC para solicitar orientación sobre cómo proceder sin violar las recomendaciones federales.
El correo y el despido
El 4 de abril a la 1 de la tarde, Hardin envió un correo electrónico al jefe de odontología del DOC, Michael Hale, expresando su inquietud por lo que describió como un conflicto entre las regulaciones del sistema penitenciario y las recomendaciones de la FDA.
“Me preocupa cómo CDOC… exige que viole las guías actuales de la FDA con respecto a la selección de materiales dentales”, escribió Hardin en el mensaje incluido en la demanda. “Me gustaría recibir orientación sobre si debo cumplir con las regulaciones del CDOC… e ir en contra de las regulaciones actuales de la FDA”.
Según la demanda, a las 5:58 de la tarde del mismo día, Hardin fue despedido. La empresa contratista para la que trabajaba le indicó que los funcionarios de la prisión consideraban que no era “un buen ajuste” para el puesto.
Demanda por represalias
Uno de los abogados de Hardin, Michael Kuhn, afirmó que el dentista no recibió advertencias previas sobre un posible despido. De hecho, señaló que un colega le había enviado un correo el día anterior anticipando volver a verlo en el trabajo “la próxima semana”.
La demanda acusa al Departamento de Correcciones de violar la Public Health Emergency Whistleblower Act de Colorado, una ley que prohíbe la represalia contra trabajadores que denuncian de buena fe riesgos para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo.
Hardin busca reincorporación, pago retroactivo, compensación económica y otros daños, además de cambios en la política de uso de empastes dentales en el sistema penitenciario.
“Es para responsabilizar al Departamento de Correcciones por un despido injustificado”, dijo Kuhn. “Creemos que el CDOC debería cambiar su política para proteger a una población vulnerable”.
El Departamento de Correcciones no respondió a una solicitud de comentarios sobre la demanda.
Fuente original: Noticias Colorado
Por Karen Gutierrez
17 Dec, 2025

