
Valle del Río Grande — Juan Francisco Pérez lo tenía todo: trabajo, salud y sueños por cumplir. Pero un accidente laboral cambió por completo el rumbo de su vida… y el de toda su familia.
Todo comenzó con un mal paso en una obra de construcción y un golpe en la rodilla. En un principio no parecía algo grave, pero tres días después, el dolor intenso reveló una seria complicación. Los médicos le diagnosticaron osteomielitis, una infección profunda en el hueso que estuvo a punto de costarle la pierna.
“Había mucha infección en mi rodilla… que a lo mejor no podían reconstruirla… y tal vez iban a tener que amputarla”, relató Juan, con la voz entrecortada.
Desde entonces, su vida ha estado marcada por cirugías, visitas médicas y un dolor constante.
Lleva más de un año sin poder trabajar debido a su inmovilidad y actualmente no cuenta con recursos económicos para continuar su tratamiento ni para adquirir herramientas básicas para su terapia física.
“Yo sé que si me ejercito puedo volver a caminar… pero me faltan herramientas. Quiero volver a trabajar… ayudar a mi mamá… arreglarle su casita”, expresó con esperanza.
Su madre, Adela, ha sido su principal apoyo emocional y físico durante este proceso.
“Yo me hacía fuerte… porque si yo me derrumbaba, ¿cómo le daba fuerzas a él?”, comentó entre lágrimas.
Hoy, Juan no solo lucha por recuperar la movilidad, sino también por reconstruir su vida.
Su historia es una muestra de fortaleza, fe y amor familiar, y un llamado a la comunidad para apoyar a quienes enfrentan enfermedades graves sin acceso a los recursos necesarios.
- Primera y Diez: Marcadores de la jornada 5 de fútbol americano de preparatoria
- Buscan a hombre en libertad condicional tras retirar su GPS en Rancho Bernardo
- Aumenta la demanda de alimentos en el Valle Imperial
- San Diego se prepara para una posible temporada de El Niño con más lluvias e inundaciones
- Un muerto y un herido grave tras accidente en North Imperial Avenue

