
Un agente del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS), como parte de la Operación Lone Star, realizó una parada de tráfico en la autopista US 281 en Encino, dentro del condado de Brooks, donde logró el decomiso de aproximadamente 75 libras de cocaína.
Durante la inspección del vehículo, y tras obtener consentimiento para registrar la unidad, el oficial encontró 30 paquetes de cocaína ocultos en un compartimento aftermarket escondido en el piso de una SUV. Las autoridades estiman que el valor de la droga en el mercado negro asciende a aproximadamente 780 mil dólares.
De acuerdo con el reporte oficial, el cargamento tenía como destino la ciudad de Pasadena, Texas.
La conductora del vehículo, identificada como María Briceno, de 38 años y residente de Rio Grande City, fue detenida en el lugar y posteriormente trasladada a la cárcel del condado de Brooks. Enfrenta cargos por posesión de una sustancia controlada.
Las autoridades destacaron la incautación como parte de los esfuerzos continuos para combatir el tráfico de drogas en la región fronteriza del sur de Texas bajo la Operación Lone Star.

