
Un reciente estudio ha arrojado un preocupante dato sobre la salud infantil en Nuevo León: el 94% de los niños atendidos en los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) presentan bajos niveles de plomo en sangre. Este hallazgo ha despertado alarma tanto en padres como en autoridades de salud, quienes ahora están evaluando la extensión de la contaminación y sus posibles fuentes. El estudio destaca la necesidad urgente de implementar medidas para reducir la exposición de los niños al plomo, una sustancia que puede causar graves problemas de salud, incluyendo trastornos del desarrollo y dificultades de aprendizaje. “Estamos comprometidos a investigar y eliminar las fuentes de contaminación por plomo que podrían estar afectando a nuestros niños”, afirmaron funcionarios de salud del estado. Las entidades gubernamentales han sido convocadas para trabajar conjuntamente en estrategias que aseguren un entorno más seguro para los menores, mientras que los padres están siendo aconsejados sobre prácticas para limitar la exposición de sus hijos a esta toxina.

