Después de semanas de incertidumbre, miles de jóvenes tuvieron que volver a demostrar que merecen un lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México. En Tijuana, aspirantes procedentes de distintos estados del norte del país enfrentaron nuevamente el Examen UNAM, esta vez de manera presencial y bajo supervisión.
La nueva evaluación fue convocada después de que la universidad detectara irregularidades en el proceso de admisión realizado originalmente en línea, entre ellas un incremento atípico en las calificaciones.
Tijuana, sede para aspirantes del norte
Las instalaciones de la UNAM en Tijuana se convirtieron en una de las cuatro sedes nacionales para aplicar nuevamente la prueba. Las otras se ubicaron en Ciudad de México, León y Oaxaca.
Para algunos jóvenes, la designación de Tijuana significó recorrer cientos de kilómetros e incluso viajar durante horas para poder presentar el Examen UNAM.
“Lo raro es que desde mi ciudad, desde Saltillo, hago 22 horas en autobús para acá, y a la Ciudad de México solo 12, es muy raro que me hayan enviado para acá”, relató Adrián Gómez, uno de los aspirantes.
Una prueba digital, pero sin internet
A diferencia de la primera evaluación, esta vez el examen se realizó de manera digital, pero sin conexión a internet y con supervisión presencial.
Alexis Sanpedro Pinto, coordinador de la sede Tijuana, explicó que los aspirantes tuvieron que responder 120 reactivos en un tiempo máximo de tres horas.
El nuevo mecanismo busca garantizar condiciones controladas y reducir las posibilidades de irregularidades durante la aplicación.
Un segundo examen con costos emocionales y económicos
Para quienes tuvieron que trasladarse hasta Tijuana, repetir el proceso también representó gastos adicionales y complicaciones logísticas.
Rafael Vázquez, otro de los aspirantes, contó que incluso tuvo que comprar un nuevo vuelo después de perder el que originalmente tenía programado.
“Perdí mi vuelo, llegué antier en la madrugada, tenía que hacer escala en Monterrey para que fuera un poco más barato, tuve que comprar un segundo vuelo de emergencia”, explicó.
El impacto no fue solamente económico. Para algunos jóvenes, regresar a presentar el Examen UNAM significó enfrentar nuevamente la presión de una prueba que ya habían realizado.
“Sí fue un golpe muy duro, tanto emocional como económicamente. El cansancio me tiene agotada”, dijo Dayli Avalos, aspirante de San Quintín, quien viajó primero de su comunidad a Ensenada y posteriormente a Tijuana.
Miles esperan ahora un nuevo resultado
De acuerdo con la información proporcionada por la universidad, cerca de 158 mil aspirantes participaron originalmente en el concurso de selección. De ellos, alrededor de 58 mil fueron convocados para presentar este examen de control y aproximadamente 22 mil obtendrán un lugar.
La presión ahora está puesta en los resultados. La UNAM tiene previsto que el nuevo ciclo escolar comience el próximo 31 de agosto, por lo que los aspirantes deberán conocer su situación en los próximos días.
Para quienes recorrieron cientos de kilómetros, enfrentaron gastos inesperados y volvieron a someterse a la evaluación, la espera representa el último paso de un proceso marcado por la incertidumbre.
Fuente original: Noticias San Diego
17 Aug, 2026

