
LAFAYETTE, Colorado — 9 de septiembre de 2026. Un piloto de Colorado figura entre los heridos por el accidente de un avión de carga contratado por Amazon que sobrepasó una pista del Aeropuerto Internacional de Miami y chocó contra dos vehículos, causando la muerte de cinco personas.
Joseph Carroll, de 55 años y residente de Lafayette, se encontraba en la cabina del Boeing 767-300 cuando ocurrió el accidente durante la tarde del domingo. Su copiloto, Jaime Molina, de 37 años y residente de Miami, también resultó herido.
Las autoridades no han divulgado información detallada sobre las lesiones de Carroll y Molina ni han proporcionado una actualización pública sobre sus condiciones médicas.
Avión atravesó una cerca del aeropuerto
El avión operaba como el vuelo 7598 de 21 Air y había partido del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en San Juan, Puerto Rico. La aeronave aterrizó en Miami después de un vuelo de aproximadamente dos horas.
La Administración Federal de Aviación confirmó que el Boeing sobrepasó la pista alrededor de las 2 p.m. El avión impactó primero una camioneta dentro de los terrenos del aeropuerto, atravesó una cerca perimetral y posteriormente chocó contra una camioneta SUV en una calle pública. Administración Federal de Aviación
Las cinco personas fallecidas viajaban en una camioneta perteneciente a Professional Ocean Service Corp., compañía encargada de realizar labores de limpieza en aeronaves.
La empresa expresó respeto por las familias de las víctimas y señaló que no ofrecería comentarios adicionales sobre el accidente.
Identifican a las cinco víctimas
La Oficina del Sheriff de Miami-Dade identificó a las personas fallecidas como:
- Rolando Aleman Leon, de 55 años.
- Yoel Rodriguez Naranjo, de 53 años.
- Julio C. Pineda, de 75 años.
- Carlos Acosta Fajardo, de 53 años.
- Javierkys Reyes Quevedo, de 47 años.
Las autoridades continúan investigando si los trabajadores se desplazaban hacia una aeronave o regresaban de una asignación cuando fueron impactados.
NTSB examina el punto de aterrizaje
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, conocida como NTSB, analiza si el Boeing tocó tierra demasiado adelante en la pista y se quedó sin espacio suficiente para detenerse.
Videos del aterrizaje muestran al avión desplazándose sobre la pista durante un periodo prolongado antes de que sus ruedas tocaran el pavimento. Sin embargo, los investigadores todavía no han establecido oficialmente qué provocó el accidente.
Viento y tormentas forman parte de la investigación
La aeronave llegó a Miami mientras se desarrollaban tormentas en los alrededores del aeropuerto. Expertos citados en reportes preliminares señalaron que un fuerte viento de cola pudo contribuir a que el avión avanzara más de lo esperado antes de aterrizar.
Los investigadores deberán establecer con qué rapidez cambió la dirección del viento, qué información recibió la tripulación y por qué los controladores aéreos no modificaron la aproximación para permitir un aterrizaje con viento de frente.
La NTSB también analizará las decisiones tomadas dentro de la cabina, el funcionamiento de los frenos, la velocidad de aproximación y las condiciones de la pista.
Aeropuerto no tiene un sistema especial de frenado
Otro elemento bajo análisis es la ausencia de un sistema conocido como EMAS, compuesto por materiales diseñados para ceder bajo el peso de una aeronave y ayudar a detenerla cuando sobrepasa una pista.
Cerca de 120 aeropuertos estadounidenses cuentan con este sistema. Según la información citada por investigadores y expertos, la Administración Federal de Aviación calcula que esa tecnología ha ayudado a salvar aproximadamente 500 vidas.
El Aeropuerto Internacional de Miami aparentemente cumple con las normas federales porque dispone de una zona de seguridad de 1,000 pies al final de sus pistas. La NTSB deberá determinar si otras medidas pudieron haber reducido las consecuencias del accidente.
Investigación podría tomar varios meses
La FAA y la NTSB participan en la investigación. Los especialistas revisarán las grabadoras de voz y datos de vuelo, las comunicaciones con la torre, los registros meteorológicos y la operación de los sistemas del Boeing 767.
También estudiarán la capacitación y experiencia de la tripulación, aunque hasta ahora no se ha atribuido responsabilidad a ninguno de los pilotos.
La conexión del caso con Colorado se conoció tras la identificación de Carroll como residente de Lafayette. Mientras las familias lamentan la muerte de los cinco trabajadores, los investigadores intentan reconstruir cada momento del aterrizaje para establecer por qué el avión no consiguió detenerse dentro de la pista.
Fuente original: Noticias Colorado
9 Sep, 2026

